Esta vez el personaje elegido es una representante del dinámico y energético signo astrológico de Leo.
Autoritratto come suonatrice di liuto. 1615
Artemisia Gentileschi nació en Roma, el 8 de julio de 1593. Fue la hija mayor del pintor Orazio Gentileschi, uno de los grandes representantes de la escuela romana de Caravaggio. Junto a sus hermanos se inician en la pintura trabajando en el taller de su padre. Artemisia demostró poseer un talento superior a sus hermanos. Aprendió dibujo, cómo empastar colores y dar brillantez a los cuadros.
El estilo de su padre, en aquellos tiempos, se basaba claramente en el arte de Caravaggio, con quién además Orazio mantenía relaciones de familiaridad. Pero su planteamiento temático era diferente al de su padre.
A los diecisiete años Artemisia firmó su primera obra, aunque se supone que su padre la ayudó.
Mujer tocando laúd - 1609 12
Susana y los viejos - 1610
Susana y los viejos - 1610
El cuadro muestra cómo Artemisia asimiló el realismo de Caravaggio sin permanecer indiferente al lenguaje de la escuela de Bolonia, que contó con Annibale Carracci entre sus mejores artistas.
A sus diecinueve años, la enseñanza académica y profesional de Bellas Artes era exclusivamente masculino y por tanto le estaba prohibido, por lo cual su padre le dio un preceptor privado, Agostino Tassi. Con él trabajaba en aquel tiempo Orazio, decorando las bóvedas del Casino della Rose dentro del Palacio Pallavicini Rospigliosi en Roma.
Autorretrato como mártir - 1615
Tassi la violó en 1612, lo cual marcó su vida con el escándalo. Y aunque este preceptor prometió salvar su reputación casándose con ella, más tarde renegó de su promesa pues ya estaba casado. Orazio lo denunció ante el tribunal papal. La instrucción duró siete meses y permitió descubrir que Tassi había planeado asesinar a su esposa, cometió incesto con su cuñada y había querido robar ciertas pinturas de Orazio Gentileschi.
Del proceso se conserva documentación fidedigna que conmueve por la
crudeza del relato de Artemisia y por los métodos inquisitoriales del tribunal. Artemisia fue sometida a un humillante examen ginecológico y torturada usando un instrumento que apretaba progresivamente cuerdas en torno a los dedos, tortura particularmente cruel para un pintor.
De esta manera se pretendía verificar la veracidad de sus acusaciones, pues se creía que si una persona dice lo mismo bajo tortura que sin ella, la historia debe ser cierta.
Judith y su sirvienta - 1610 12
Tassi fue condenado a un año de prisión y al exilio de los Estados Pontificios. Las actas del proceso influyeron notablemente en la literatura feminista de la segunda mitad del s XX, que exaltó la figura de Artemisia Gentileschi.
Este es el testimonio de Artemisia en el proceso, según los documentos de la época:
Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mi el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne…
Eva Menzio (editora), Artemisia Gentileschi,
Lettere precedute da Atti di un processo di stupro, Milán, 2004
La pintura Judith decapitando a Holofernes, impresiona por la violencia de la escena que representa. Esta obra ha sido interpretada sicológicamente como un deseo de venganza respecto a la violencia que ella había sufrido.
Un mes después del juicio, Artemisia se casó, en un matrimonio arreglado por su padre, con el pintor florentino, Pietro Antonio Stiattesi, un modesto artista, lo que sirvió para restituirle a Artemisia, violada, engañada y denigrada por Tassi, un estatus de suficiente honorabilidad.
La Virgen y el Niño - 1609 10
De estos comienzos romanos data también la Virgen con niño.
Danae - 1612
Periodo florentino
1614 - 1620
Artemisia y su marido se instalaron en Florencia, en donde ella disfrutó de un gran éxito. Fue la primera mujer en ingresar en la Academia del Dibujo de Florencia.
Artemisia se convirtió en una exitosa pintora de corte. Mantuvo buenas relaciones con los artistas más respetados de su tiempo y conquistó los favores y la protección de personas influyentes, como el gran duque Cosme II de Médici y especialmente de la duquesa Cristina. Tuvo una buena relación con Galileo Galilei con quien se mantuvo en contacto epistolar durante largo tiempo, mucho más allá de su periodo florentino.
Esta pintura representa una Allegoria Dell’Inclinazione ( alegoría del talento natural ), representada por una joven mujer desnuda que sostiene una brújula. Se cree que la atractiva figura femenina tenía los rasgos de la propia Artemisia, que según informaciones mundanas de la época fue una mujer de extraordinario atractivo.
Alegoría del talento natural 1615 - 16
Se suele entender que los rasgos faciales de las hermosas y enérgicas heroínas de sus obras, poseen un rostro parecido al de sus retratos o autorretratos: Es probable que quien le encargaba cuadros haya deseado tener una imagen de la autora, cuya fama iba creciendo. El éxito y fascinación que emanaba Artemisia, alimentaron a lo largo de toda su existencia, rumores sobre su vida privada.
Minerva - 1615
Magdalena penitente - 1613 20
Lucrecia - 1621
Se ha considerado que durante este periodo florentino Artemisia pintó La conversión de la Magdalena , y Judith y su sirvienta. Artemisia pintó una segunda versión de Judith decapitando a Holofernes, mayor que la versión de Nápoles. Esta Judith y Holofernes o Degollación de Holofernes está considerada su obra maestra. Puso sus propios rasgos en el rostro de Judith , atribuyendo a Holofernes los de Tassi.
Judith y su doncella - 1618 19
Judith con su doncella - 1625 27
Mientras estuvo en Florencia, Artemisia y Pierantonio tuvieron cuatro hijos y una hija. Pero sólo su hija Prudenzia, llegó a la edad adulta. A pesar de su éxito, debido a un exceso de gastos suyos y de su marido, el periodo florentino estuvo lleno de problemas con los acreedores y con su esposo, por lo que es razonable suponer que esto motivó su retorno definitivo a Roma en el año 1621. Con ella llevó a su hija Prudenzia, con la que más tarde se trasladó a Nápoles. Después de la muerte de su madre, la vida de esta hija resulta desconocida.
Santa Cecilia - 1620
Santa Cecilia - 1620
Cleopatra - 1620
De nuevo en Roma y más tarde Venecia.
1621 – 1630
Separada de su marido, Artemisia llegó a Roma. Ese mismo año su padre Orazio dejó la ciudad y se trasladó a Génova. Algunos creen que Artemisia siguió a su padre a esa capital de Liguria, para explicar tal vez la afinidad de estilos que aún dificultan determinar quién de los dos pintó ciertas obras; pero no hay suficientes pruebas al respecto. La mayor parte de las evidencias apoyan la idea de que Artemisia permaneció en Roma, como mujer independiente, intentando encontrar una casa y criar a sus hijas. Además de Prudenzia, tuvo otra hija natural, probablemente nacida en 1627. Artemisia intentó sin éxito, enseñarles el arte de la pintura.
Tañedora de laúd - 1626 obra de Orazio Gentileschi
Esther e Assuero - 1628 35
Clio la musa de la Historia - 1632
El estilo de Caravaggio, ya muerto hacía más de una década, era aún muy influyente en la Roma de la época y convirtió a muchos pintores en seguidores suyos, los llamados Caravaggisti, como el padre de Artemisia, Carlo Saraceni, Bartolomeo Manfredi, y Simon Vouet.
Artemisia demostró especial sensibilidad para asumir las novedades artísticas y la determinación precisa para protagonizar esta extraordinaria estación artística de Roma, meta obligada de los artistas de toda Europa. Artemisia formó parte de la Accademia dei Desiosi y por esto fue celebrada con un retrato grabado que en la dedicatoria la califica como «Pincturare miraculum invidendum facilius quam imitandum». De esta misma época data su amistad con el humanista Casiano dal Pozzo, coleccionista y gran mentor de las bellas artes.
Cleopatra - 1633 35
Sin embargo, a pesar de su reputación artística, su fuerte personalidad y la red de buenas relaciones, Roma no le fue tan lucrativa como esperaba. Se apreciaba su arte en los retratos y su habilidad para ubicar en escena a las heroínas bíblicas, pero a ella le estaban vedados los ricos encargos de ciclos de frescos y de los grandes retablos. La falta de suficiente documentación complica el seguir los movimientos de Artemisia en este periodo. Entre 1627 y 1630 se trasladó a Venecia, quizá en busca de encargos más lucrativos: lo documentan los homenajes que recibió de los letrados de la ciudad de la laguna, que alabaron su calidad de pintora.
Venus dormida - 1625
Aunque a veces es difícil datar sus pinturas, y es a menudo motivo de divergencia entre los críticos de arte,se le asigna en estos años el Retrato de un gonfaloniere, ejemplo de su célebre habilidad como retratista; la Judith y su doncella, que refleja el dominio sobre los efectos de claroscuro de la luz de la vela; su Venus durmiente y Esther y Asuero, que testimonia su asimilación de las lecciones del luminismo veneciano.
Retrato de un gonfaloniere - 1622
Nápoles y el periodo inglés . 1630 - 1653
En 1630 Artemisia se trasladó a Nápoles, ciudad rica, con talleres y amantes de arte, en busca de nuevas y más lucrativas oportunidades laborales.
El debut napolitano de Artemisia está representado por la Anunciación . Permaneció en Nápoles durante el resto de su carrera a excepción de su breve estadía en Londres y algún otro viaje. Nápoles representó para Artemisia una especie de segunda patria donde ocuparse de su familia. Ambas hijas se casaron en Nápoles, con dote propia. Recibió muchas pruebas de la gran estima que se le tenía y estuvo en buenas relaciones con el virrey, el Duque de Alcalá. Tuvo relaciones de intercambio con sus pares y con los mayores artistas que allí estaban, comenzando por Massimo Stanzione, con quien, según el escritor del siglo XVIII Bernardo de’ Dominici comenzó una colaboración artística basada en una auténtica amistad y parecidos artísticos.
Nacimiento de Juan Bautista - 1633 35
Santa Catalina de Alejandría - 1630
En Nápoles, por primera vez, Artemisia empezó a trabajar en cuadros para una catedral, dedicados a San Jenaro en el anfiteatro de Pozzuoli. Durante su primer periodo napolitano pintó el Nacimiento de san Juan Bautista y Corisca y el sátiro. En estas pinturas Artemisia demuestra nuevamente su capacidad de renovarse según los gustos artísticos de su tiempo y de manejar diferentes temas, en lugar de las usuales Judith, Susana, Betsabé y Magdalena penitente, por las que ya era conocida.
Betsabé - 1635
Lot y sus hijas - 1635 38
En 1638 Artemisia se reunió con su padre en Londres en la corte de Carlos I de Inglaterra, donde Orazio se convirtió en pintor cortesano y recibió el importante encargo de decorar un techo con la alegoría Triunfo de la paz y de las artes, en la Casa de las Delicias de la reina Enriqueta Maria de Francia, en Greenwich. Padre e hija estaban una vez más trabajando juntos, aunque ayudar a su padre probablemente no fuese su única razón para viajar a Londres: Carlos I la había llamado a su corte y no era posible rechazarlo. Este rey era un coleccionista fanático, dispuesto a arruinar las finanzas públicas para satisfacer sus deseos artísticos. La fama de Artemisia probablemente lo intrigaba y no es coincidencia que su colección incluyera un cuadro muy sugerente, Autorretrato como la Alegoría de la Pintura.
Orazio murió repentinamente, cuidado por su hija, en 1639. Artemisia tuvo que cumplir sus propios encargos después de la muerte de su padre, aunque no hay obras que puedan asignarse con certeza a este periodo. Se sabe que Artemisia ya había abandonado Inglaterra en 1642, cuando se producían las primeras escaramuzas de la guerra civil.
Moisés rescatado del Nilo, de Orazio Gentileschi - 1633
Segundo periodo napolitano
No se sabe mucho de sus movimientos posteriores. Se cree que partió definitivamente a Nápoles en 1642 en donde pasó el resto de su vida. Los historiadores saben que en 1649 estaba de nuevo en la ciudad partenopea, en correspondencia con Don Antonio Ruffo de Sicilia, quien se convirtió en su mentor durante su segundo periodo napolitano. La última carta conocida a su mentor data de 1650 y deja claro que ella estaba aún activa.
El baño de Betsabé - 1635
Se pensó que Artemisia había muerto en 1653. Evidencias recientes, sin embargo, muestran que aún aceptaba encargos en 1654, aunque dependía cada vez más de su asistente, Onofrio Palumbo. Por lo tanto, puede especularse con su muerte en la devastadora plaga que asoló Nápoles en 1656 y virtualmente barrió a toda una generación de artistas napolitanos.
Algunas obras de este periodo son Susana y los viejos y Virgen con el Niño y un rosario.
Su tumba se encontraba en la iglesia de San Juan de los Florentinos de Nápoles, que fue destruida tras la 2da guerra mundial. En su lápida estaba escrito HEIC ARTEMISIA.
Después de su muerte fue prácticamente olvidada.
Artemisia Gentileschi está considerada como una de los primeros pintores barrocos, de los más completos de su generación, imponiéndose por su arte en una época en la que las mujeres pintoras no eran aceptadas fácilmente. Pintó cuadros históricos y religiosos en un momento en que estos temas heroicos eran considerados inadecuados para el espíritu femenino.
Retocó y modificó obras de su padre, dotándolas de un realismo que antes no tenían. Les añadió una atmósfera dramática, acentuando el claroscuro a la manera de Caravaggio, contribuyendo así a que este estilo madurase. Representa así un caravaggismo violento.
Un ensayo de 1916 de Roberto Longhi, maestro de la crítica italiana, titulado Gentileschi padre e hija tuvo el mérito de llamar la atención de la crítica sobre la estatura artística de Artemisia Gentileschi en el ámbito de los caravaggistas, hacia primera mitad del siglo XVII. Longhi emite, al tratar sobre Artemisia, en un tono involuntariamente misógino, el siguiente juicio: «la única mujer en Italia que alguna vez supo algo sobre pintura, colorido, empaste y otros fundamentos».
En el análisis efectuado del cuadro más célebre de Artemisia,la Judith decapitando a Holofernes de los Uffizi, Longhi escribió:
¿Quién pensaría de hecho que sobre un lienzo estudiado de candor y sombras valiosas dignas de un Vermeer, una generosidad natural, pudiera acontecer una matanza tan brutal y sangrienta? [...] pero - es lógico decirlo - ¡ esta es una mujer terrible ! ¿Una mujer pintó todo esto?
Y añadía:
... No hay nada sádico aquí, en lugar de ello lo que más impresiona es la impasibilidad de la pintora, que fue incluso capaz de darse cuenta de cómo la sangre, al chorrear violentamente, ¡ podía decorar con dos líneas de gotas al vuelo la zona central ! ¡ Increíble, os digo ! Y también por favor ¡ den a la Sra. Schiattesi - el nombre de casada de Artemisia - la oportunidad de elegir el puño de la espada !
Al final, ¿no creen que el único propósito de Judith es apartarse todo lo posible para evitar que la sangre pueda manchar su novísimo vestido de seda amarilla?
Pensemos, de todas formas, que ese es un vestido de Casa Gentileschi, el guardarropa más refinado de la Europa del siglo XVII, después de Van Dyck.
Roberto Longhi, Gentileschi padre e figlia, 1916.
El análisis de la pintura subraya, de modo ejemplar, lo que significaba saber «de pintura, y de color y de empaste»: se evocan los colores llamativos de la paleta de Artemisia, la luminiscencia de seda de los vestidos con ese amarillo inconfundible, la atención perfeccionista por la realidad de las joyas y de las armas.
El interés por la figura artística de Artemisia, que permaneció inexplicablemente débil a pesar de la lectura dada por Longhi, recibió un fuerte impulso gracias también a los estudios en clave feminista, que eficazmente subrayaron su sufrimiento por la violación y maltrato posterior, lo que determinaría la fuerza expresiva que asume su lenguaje pictórico cuando el sujeto representado eran sus heroínas bíblicas, que siempre parecen querer manifestar su rebelión contra las condiciones a que les condenaba su sexo.
En un artículo del catálogo de la exposición «Orazio e Artemisia Gentileschi» que tuvo lugar en Roma en 2001 y después en Nueva York, Judith W. Mann se distancia, mostrando los límites de una lectura en clave estrechamente feminista:
Semejante opinión presupone que todo el potencial creativo de Artemisia es sólo sobre mujeres fuertes y capaces, hasta el punto de que parece imposible imaginarla ocupada en imágenes religiosas convencionales, como una Virgen María con Niño o una virgen que acoge sumisamente la Anunciación ; y además se dice que la artista rehusó modificar su interpretación personal de esos temas para acomodarse a las preferencias de un cliente compuesto básicamente por hombres. El estereotipo causa un doble efecto restrictivo: induce a los críticos a dudar la atribución de aquellas pinturas que no se corresponden con el modelo preestablecido, y a atribuir un valor inferior a aquellos cuadros que no cumplen con el cliché.
La crítica más reciente, comenzando por la difícil reconstrucción del catálogo total de los Gentileschi, intenta dar una lectura menos restrictiva de la carrera de Artemisia, colocándola más apropiadamente en el contexto de los diferentes ambientes artísticos en que participó activamente. Una lectura semejante restablece a Artemisia como una artista que luchó con determinación, usando el arma de su personalidad y de sus cualidades artísticas contra los prejuicios expresados en contra de las mujeres pintoras; consiguió ingresar productivamente en el círculo de los pintores más respetados de su época, abarcando una gama de géneros pictóricos que fue probablemente más amplia y variada que cuanto digan hoy las telas atribuidas a Artemisia.
Para una mujer a comienzos del siglo XVII, ser pintora como Artemisia era una elección inusual y difícil, pero no excepcional. Antes de Artemisia, a finales del XVI y comienzos del XVII, otras pintoras tuvieron carreras exitosas. Juzgadas por sus méritos artísticos, puede cuestionarse la afirmación de Longhi de que Artemisia fue "la única mujer en Italia que supo algo sobre pintura". No cabe duda, sin embargo, de que Artemisia sigue siendo una de las más consideradas artistas femeninas y finalmente ha ocupado su lugar entre los grandes artistas del periodo barroco.
Hay todavía en el arte de Artemisia y en su biografía, algo que la hace especialmente fascinante y que despierta el interés de escritores y no por casualidad de algunas escritoras contemporáneas.
El León de Nemea:
Un bosque de Argólida, llamado Nemea, servía de refugio a un enorme león que devoraba los rebaños de la comarca.
Hércules fue por orden de Euristeo, a emprender la misión la de matarlo, para poner fin a sus estragos. Penetró en el bosque, donde resonaban los rugidos de la fiera, que con las fauces abiertas lo estaba esperando en su cubil. Le disparó tres flechas de su carcaj, pero las tres cayeron al suelo, con las puntas rotas y sin producir ni un rasguño en la piel del león. Entonces cogió una gran maza y le dio un terrible golpe en la cabeza, que lo dejó atontado. Aprovechándose de ello, lo cogió por el cuello estrangulándolo. Luego lo despedazo y con su piel se hizo un manto protector que se convirtió en una de sus prendas características que llevó en todas sus hazañas.
Este quinto trabajo de Hércules está conectado con el quinto signo del zodíaco: Leo.
Leo posee naturaleza de líder, por su intensidad en la acción y su capacidad innata para dirigir y organizar.
Este quinto trabajo de Hércules está conectado con el quinto signo del zodíaco: Leo.
Leo posee naturaleza de líder, por su intensidad en la acción y su capacidad innata para dirigir y organizar.
Enfatiza en su vida la importancia de la libertad, la creatividad y la apertura receptiva. Si crece de esta forma e interactúa solidariamente con el mundo, compartirá la bendición de la vida cotidiana.
Hércules debe triunfar ante el león de Nemea, símbolo de la personalidad poderosa e indómita amenazando a la paz de la comarca.
Como se puede apreciar muchos de estos elementos y desafíos Leo, son aplicables a esta brillante mujer.































